Todos los peruanos salimos con miedo a nuestros trabajos. Los crímenes están cada día más cerca a todos nosotros. Arequipa viene siendo amenazada por las extorsiones y el sicariato desde hace mucho tiempo, nuestras familias corren el riesgo de ser víctimas de esta violencia que parece que al estado poco le interesa revertir.
Nuestra ciudad de Arequipa ha sufrido la muerte de 17 personas, las cuales fueron víctimas de la organización criminal extranjera “Cártel del Caribe Nueva Generación”, conocida como Los Orientales.
Felizmente, ante esta circunstancia, y gracias a la labor de la Policía Nacional, se logró identificar a 24 integrantes. Si bien la gran mayoría son venezolanos, también hay colombianos y peruanos. De esos 24 identificados se ha logrado capturar a 7 de estos criminales asesinos.
Durante la detención de uno de los cabecillas se hallaron armas, una granada y una carta extorsiva. Las investigaciones siguen su curso. Sin embargo, recordemos que Arequipa tiene la mala fama de soltar a sus detenidos, incluso cuando han sido grabados, como lo fueron los tres sujetos que robaron en una tienda Mass.
Tampoco podemos irnos sin antes recalcar que esta región, cuenta con la infame cifra de 69 delincuentes liberados en menos de 7 meses, debido a fallos de fiscales y jueces. Por si fuera poco, una encuesta realizada por la Universidad Católica San Pablo reveló que aproximadamente 7 de cada 10 crímenes no suelen ser denunciados, principalmente por falta de confianza en las autoridades y temor a represalias.
Ante todo esto, podemos comprender que la policía no es el problema, esta suele hacer su trabajo. Protegernos y chapar criminales. Lo que no funciona en Arequipa y en todo el Perú, son los administradores de justicia.
Debemos increpar a las autoridades de turno para que tomen las medidas necesarias. ¿Dónde están los jueces? ¿Dónde están los fiscales? Esos que sueltan a los criminales como si fueran inocentes. No podemos seguir en un país donde el crimen no pague.

