¿Sabías que Aceros Arequipa se fundó en Arequipa en 1964, y que hoy es la industria más importante del rubro en el Perú? Desde su primera planta de laminación que empezó a operar en nuestra región, esta empresa ha sido el símbolo del empuje characato, expandiéndose a Pisco y modernizándose con tecnología de punta para dar trabajo a miles de familias peruanas.
Sin embargo, hoy ese legado está en peligro por una práctica ilegal: el dumping chino.
Lo que está pasando no es una competencia justa, ya que China está aplastando a la industria nacional. El gigante asiático produce más de 1,000 millones de toneladas de acero al año y, como tiene exceso, lo «remata» en mercados como el nuestro a precios que están por debajo de su costo real de producción.
Estamos ante un sistema comercial tramposo donde empresas dirigidas por el Partido Comunista Chino operan con el único objetivo de invadir nuestro mercado y quedarse con todo. El engaño es tan descarado que nos venden el producto terminado más barato que la propia materia prima. Esto es, literalmente, pan para hoy y hambre para mañana, porque una vez que destruyan nuestras fábricas y empleos, seremos rehenes de sus precios y sus condiciones.
Defender la industria nacional no es ser «proteccionista», es exigir que se juegue limpio. El dumping es el enemigo de la libre competencia. Países como Mexico, Brasil y Chile ya han puesto barreras al acero chino porque saben que, si no actúan, perderán para siempre sus fábricas y el conocimiento técnico acumulado por décadas.
No podemos permitir que el Perú se convierta en el basurero de los excesos de China. Si dejamos que la industria del acero muera, no solo perderemos una empresa nacida en nuestra tierra, sino que perderemos soberanía y miles de puestos de trabajo.
Debemos exigirle a Indecopi y el Gobierno que no le tengan miedo a China. Necesitamos medidas antidumping ahora para nivelar la cancha. El acero arequipeño ha construido nuestras casas y ciudades por 60 años; es nuestro turno de defender lo nuestro. ¡Exijamos que se proteja el trabajo peruano frente a la trampa china!

