En el Perú, las malas noticias no descansan: corrupción, robos, asesinatos, colegios cayendo a pedazos y hospitales sin medicinas.
Todo esto genera desesperanza y miedo, lo que lleva a que un gran porcentaje de peruanos a pensar que no hay solución para nuestros problemas, porque para la clase política somos invisibles y para colmo de males, en las elecciones del 2026 tenemos más de 30 candidatos que solo quieren figuretismo y llenar los bolsillos.
Pareciera que estamos condenados a más de lo mismo: A ser gobernados por incapaces y deshonestos, seguir viviendo con los servicios de pésima calidad, o la falta de estos, a autoridades que en lugar de salvaguardar los intereses del país se aprovechen de situaciones para llenarse los bolsillos.
Aunque el panorama es desolador y pareciera que no hay porque tener esperanza y las madres sufran por que sus hijos se quieren ir del país por falta de oportunidades, tengamos muy presente que el Perú es más grande que sus problemas y los peruanos somos más fuertes ante los problemas y siempre hemos podido superarlos.
Sí señores, somos más fuertes que todo lo negativo a lo que nos han dirigido los presidentes de los últimos 25 años.
Podemos salir adelante. La clave está en mantener la esperanza y tomar acción todos juntos. El cambio no se hace solo, llega con cada paso que damos.
Esto lo vamos a lograr exigiendo que la mafia caviar que controla la justicia, los medios de comunicación y la mayoría de las instituciones, sea eliminada.
Solo podremos salir adelante cuando le quitemos el poder a esta mafia que tiene el apoyo de oenegés financiadas por organismos internacionales que imponen agendas para cumplir intereses propios.
Dejemos atrás el pesimismo, la queja pasiva. No elijamos a los mismos de siempre. Los que han sido parte del problema jamás serán parte de la solución. Debemos unirnos y trabajar para ser parte de la solución. La hora del cambio de ciclo ha llegado.