No hablamos de ladrones. No hablamos de narcos. No hablamos del crimen organizado o de extranjeros ilegales ni tampoco de corruptos.
No, ellos están libres aterrorizando a todas las familias arequipeñas.
Somos los arequipeños que trabajamos, que emprendemos, somos las arequipeñas que son un ejemplo por su trabajo en comedores populares, son nuestras familias, los que vivimos entre rejas.
Encerrados, porque tenemos miedo de salir a la calle. Madres aterrorizadas porque no saben si sus hijos volverán vivos. Trabajadores amenazados y extorsionados por el crimen organizado.
En fin, somos los arequipeños bien nacidos, los que hemos perdido la libertad, la tranquilidad y que nos vimos obligados a cambiar nuestra forma de vida, porque Arequipa está bajo control de criminales y corruptos.
Somos inocentes, sí, pero también culpables porque hace 25 años que venimos eligiendo a presidentes y políticos en todos los cargos que han sido los verdaderos culpables de nuestra situación.
Hagamos una lista negra de los últimos 10 presidentes del Perú y otra de los congresistas y marquemos sus nombres con una X roja, para recordar que vivimos encerrados y con miedo, gracias a ellos.
Llegó la hora de elegir a alguien que nos devuelva la libertad de trabajar, de estudiar, de pasear, de disfrutar de nuestra ciudad.
Alguien que nos libere de la corrupción y el crimen organizado.
Necesitamos un nuevo nombre, diferente, preparado, sin antecedentes judiciales, valiente, honesto y transparente.
Por eso no podemos elegir a ninguno de la lista negra.
Si queremos un cambio en Arequipa, somos los arequipeños los que no podemos elegir a los mismos de siempre.