Todos los peruanos, llevamos 25 años en estado crítico, porque cuando el estado está enfermo, el país está enfermo.
Lo más importante para enfrentar una enfermedad es, que el paciente entienda que está enfermo y recurrir a un médico, que le diga claramente cuál es su enfermedad y cuál es el tratamiento para salvar su vida.
Los peruanos sabemos que el estado está enfermo, pero hemos recurrido a médicos, que nunca nos han dicho la verdad sobre la gravedad y la necesidad de someter al país a un tratamiento que, podría ser doloroso, pero que salvaría la vida del país.
Así como en nuestro cuerpo, el cáncer ataca primero algunos órganos y después se ramifica por todo el cuerpo, por no haber aplicado el tratamiento a tiempo, nuestro país ha permitido que durante 25 años el cáncer se ramifique y ponga en serio riesgo la supervivencia.
Es necesario que sepamos dónde están los focos infecciosos o tumores.
Tenemos un sistema judicial absolutamente tomado por células cancerígenas.
Las empresas públicas agonizan y el costo de mantenerlas se ha vuelto insostenible.
El sistema político en su totalidad está al borde de la muerte por negligencia médica y por la irresponsabilidad de una clase política que no quiere reconocer que agoniza.
El estado ha tenido XX presidentes desde el año 2000 y cada uno de ellos ha contribuido, para que el virus de la corrupción no siga creciendo y transformando al estado en un verdadero obstáculo para crecer y prosperar.
El congreso también está plagado de tumores que, por egoísmo, por billetes y por ambición lo han transformado en un órgano inservible.
La triste verdad es, que cuando tenemos tantos tumores malignos, nos bajan las defensas y atraemos atrás enfermedades, como el crimen organizado, los sicarios, los que siembran el terror, más corrupción y más mentiras.
Cuento corto, para salvarle la vida a nuestro Perú, necesitamos que un médico aplique medidas urgentes, igual como lo hacen para salvar pacientes de enfermedades graves.
Hacer cirugía mayor, extirpar los tumores, aplicar quimioterapia y antibióticos para matar los bichos que nos enferman. Será doloroso, pero nos salvará la vida.
Por eso, para cambiar nuestro estado de salud, no podemos elegir a los mismos. Todos queremos ese cambio para tener un país saludable, por eso necesitamos elegir a alguien nuevo, capaz, valiente, preparado, que defienda nuestra libertad, sólo así dejaremos de estar en estado crítico.